Karina: Un Ejemplo de Resiliencia y Fortaleza
Mi hermana Karina fue una mujer cuya vida fue una lección constante de lucha, perseverancia y amor inquebrantable. Desde los 14 años, enfrentó un problema renal que marcó el comienzo de una serie de desafíos de salud que la acompañaron durante toda su vida. Pero a pesar de todo, nunca dejó que las adversidades definieran quién era o lo que podía lograr.
En la adultez, padeció de metrorragias intensas que
le causaban una baja constante de hematocrito, sumando un obstáculo más a su ya
compleja situación de salud. Sin embargo, ella siguió adelante, trabajando con
máquinas textiles, una labor que le dejaba poco dinero pero que desempeñaba con
dedicación y esfuerzo para sacar adelante a sus cuatro hijos. Su fortaleza no
solo radicaba en su capacidad de enfrentarse a estos desafíos, sino también en
su determinación de crear un futuro mejor para su familia. Mi hermana no bajaba los brazos nunca y ese es el recuerdo más valioso que tengo de ella.
A pesar de estar sola y con cuatro hijos a su cargo, Karina
decidió estudiar y luchar por un sueño: convertirse en Técnica en Laboratorio. Estudió muchísimo y logró obtener su título. Lamentablemente, solo pudo ejercer su profesión durante dos años. Pero, fueron dos años en los que pudo concretar un sueño muy grande: la INDEPENDENCIA ECONÓMICA Y BIENESTAR PARA ELLA MISMA Y SUS HIJOS. ESO NO ES ALGO MENOR: TAL VEZ, DESDE UNA SITUACIÓN PRIVILEGIADA, MUCHAS PERSONAS NO PUEDAN COMPRENDERLO. PERO, OTRAS PERSONAS SABEMOS LO QUE ESO SIGNIFICA.
La vida de Karina tuvo un final trágico cuando, después de
una cirugía de 10 horas por un neurinoma del acústico, falleció de una neumonía
intrahospitalaria. Su partida dejó un vacío inmenso en nuestras vidas, pero su
legado de fortaleza, amor y resiliencia continúa inspirándonos cada día.
¿Y la danza? La danza significaba FELICIDAD para Karina. De adolescente, cuando yo estudiaba ballet, ella asistía a las clases de la maestra Rina Valver, en el Estudio de Danzas de Otto Werberg. Por aquellos años, yo tomaba clases con el maestro Ricardo Rivas, en dicho estudio. Mi hermana quería seguirme los pasos (soy la mayor) y la maestra Rina se había encariñado mucho con ella. También bailaba dándolo todo para el Conjunto de Danzas Folklóricas Checas Sokol, representando a la comunidad. Esta actividad la ilusionaba muchísimo. Por eso, elegí esta fotografía (que edité con ChatGPT) para inspirar esta entrada.
Karina, siempre vas a ser mi ejemplo de resiliencia y voy a cumplir la promesa que te hice cuando nos tomamos de las manos, aquel día en el Hospital Sirio-Libanés de Buenos Aires.
-YouTube: https://www.youtube.com/@DanzasAfganasSalwa/
-Clases, Workshops, Eventos y Conferencias: salwa.jan.dancer@gmail.com

muy emotivo y de gran sentimiento de recordar a un ser querido de más está decir hermosa danza
ResponderEliminar¡Hola, Anónimo! Así es. Es mi herencia por lado materno. Y, un HOMENAJE A MI AMADA HERMANA KARINA. Es reconfortante haberla bailado en su honor. Te agradezco el comentario y que todas las bendiciones lleguen a tu vida. Abrazo.
Eliminarhermoso, homenaje y de gran emoción.....bravo
ResponderEliminarTe agradezco con todo mi corazón. No te imaginás cuánto la extraño...
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